Hay personas que parecen poder con todo.
Responsabilidades, trabajo, familia, preocupaciones… siempre están ahí, sosteniendo lo que haga falta.
Pero, ¿quién sostiene su su cuerpo?
Cuando el estrés se instala en el cuerpo
Muchas veces pensamos que el estrés es algo mental, algo que ocurre en la cabeza y ya, sin embargo, el cuerpo lo vive de forma muy real.
Los músculos se tensan, la respiración se vuelve mucho más superficial y, poco a poco, aparecen señales como:
- cuello y hombros cargados
- espalda rígida
- sensación de cansancio constante
- dificultad para relajarse
- diafragma hecho un bloque
El cuerpo protesta, no le haces mucho caso y aguanta… pero cuando la tensión se acumula demasiado tiempo, empieza a pedir atención a tope.
El peligro de normalizar el cansancio
Una de las cosas más habituales que escucho es:
“Bueno, es normal… con todo lo que tengo encima”, «son rachas» y madre mía, hay gente que vive en una racha y no se da cuenta.
Sí, la vida tiene momentos exigentes, pero vivir permanentemente en tensión no debería convertirse en lo normal.
El cuerpo necesita momentos de descanso de verdad, de cuidado y de liberación de esa carga acumulada.
El masaje como espacio para soltar
El masaje además de que puede ser un momento la mar de agradable, es un espacio donde el cuerpo puede empezar a soltar lo que lleva tiempo sosteniendo.
Cuando los músculos se relajan y la respiración se amplía, el cuerpo entra en un estado diferente,
uno en el que no tiene que estar en alerta y puede aflojar.
Y muchas veces, solo ese cambio ya produce una sensación de alivio.
Cuidarse también es saber parar
No siempre podemos reducir nuestras responsabilidades, a veces la vida se nos pone muy cuesta arriba, no sólo con nosotros mismos y nuestro trabajo personal, también con nuestro entornos, los cuidados, etc… pero sí podemos cuidar cómo sostenemos esas responsabilidades.
Escuchar al cuerpo a tiempo es una forma de respeto hacia uno mismo y de consideración.
Si sientes que el estrés se está quedando demasiado tiempo en tu cuerpo, quizá sea momento de regalarte un espacio de cuidado (o pedir que te lo regalen 😇).
